
La primera parte del tomo nos presenta los dos capítulos centrados en Atom Eve, una joven capaz de alterar la materia que se encuentra a su alrededor. Su relato es narrado de forma lineal, comenzando con el difícil parto de su madre, quien es acompañada por el Dr. Brandyworth hacia un hospital, viéndose por el transcurso del viaje como el feto que esta mujer tiene en su interior dista mucho de ser normal. Tras llegar al hospital y dar a luz, el ejército se presenta con Erickson a la cabeza, quien está buscando su arma definitiva, la cual está personificada en la figura de la recién nacida, la cual es ocultada de este por Brandyworth, quien se la da a otros padres que acababan de creer que habían perdido a su hijo.
A partir de este momento iremos viendo como la joven Samantha Eve Wilkins va creciendo y descubriendo que es especial, tanto por su interés y conocimiento de la física como por los poderes que va descubriendo. Esto la llevará a encomendarse en la lucha contra el crimen, recordándonos en algunas viñetas a la joven Hit Girl de Kick Ass, aunque lógicamente con menos dosis de violencia, pero manteniendo ese estilo ingenuo a la par que irónico. Poco a poco se irá viendo que la figura del Dr. Brandyworth la acecha a lo largo de su vida, y junto a este, el incremento de notabilidad de la joven la convertirá nuevamente en el centro de atención del gobierno.

Así, Rex Splode comenzará una vida como mercenario a las ordenes de Raddcliffe, eliminando los objetivos que este le encomiende, y ya sea por sus acciones o por el traje utilizado, volveremos a ver las referencias hacia otras series, como es el caso de Wanted, de Mark Millar. Pero todo cambiará cuando una noche conozca a Atom Eve, una hermosa joven que actúa como superhéroe, quien hará que Rex comience a plantearse la moralidad de sus actos, hasta el punto de decidir dar un repentino giro a su vida, oponiéndose a las directrices que el gobierno, bajo las órdenes de Radcliffe, le dicta.
Como podéis observar, ambos orígenes se basan en la clásica historia de la creación del supersoldado, la cual se ha perseguido en más de una ocasión, siendo fuente de historias en innumerables relatos, aunque tal vez el más conocido sea el del Capitán América. Aun así, como ocurre con el resto de hechos que se cuentan bajo este universo que Kirkman ha creado, todos hechos tienen un planteamiento fresco, que hacen que las similitudes con otras series se vean diferentes pese a estar vigentes en cada viñeta. Y es aquí donde se nota el buen hacer como guionista de Kirkman, quien firma este volumen, aunque el guion haya sido llevado a cabo por Benito Cereno, pero el origen de este estilo ha sido ideado por el artífice de Invencible.
Aun así, el trabajo de Benito es muy acertado, plasmando con exactitud los principales detalles del origen de estos dos personajes, los cuales son capaces de llegar ciertas lagunas que habían quedado sin explicar en la serie principal, además de incluir numerosas alusiones a otros personajes de este universo. Por otro lado, el trabajo artístico está a cargo de Nate Bellegarde, quien basa claramente su estilo en el ideado por Cory Walker, haciendo que las viñetas de esta obra mantengan una uniformidad con las de la serie regular. Especial mención merece el buen uso de tonalidades y colores a la hora de explicar ciertos detalles, los cuales son mucho mejor apreciados gracias al correcto uso de dichas técnicas.
Finalmente, la edición que han publicado de forma conjunta Aleta Ediciones y Dolmen Editorial se compone de 144 páginas a color bajo un formato rústica que mantiene el mismo estilo que el resto de la serie principal, incluyendo en su parte final un gran número de ilustraciones y bocetos comentados por sus autores y dos relatos cortos escritos por el propio Robert Kirkman, los cuales rebosan su característico humor. “Invencible presenta: Atom Eve y Rex Splode” es un cómic cuya compra es obligatoria para todos los seguidores de la serie regular, gustando también a todos aquellos que quieran leer un cómic de aventuras centrado en el origen de dos héroes dispares.




