
En lo que a ‘Tokyo Ghoul’ se refiere, lo anterior está más claro todavía si cabe, puesto que en los tres volúmenes que llevamos hemos visto una gran variedad tanto de ghouls como de humanos. Sin embargo, Sui Ishida, el autor del manga, a pesar de haber ilustrado escenas y conductas notablemente oscuras, aún nos tiene reservado un grado mayor de depravación y maldad.

Ambos bandos, humanos y ghouls, colisionaban en el tercer volumen, que ilustraba lo peor de las dos facciones y ponía de manifiesto el odio visceral que se profesan unos a otros. También seguía profundizando en todo lo referente a la CCG, la unidad policial dedicada a esta clase de criaturas. Tras finalizar esta suerte de arco argumental de presentación, especialmente centrado en la contraposición de ghouls y humanos y Kaneki como elemento dispar de la misma, Ishida posee un gran lienzo en blanco para poder realizar la trama que estime más oportuna.
De modo notablemente ingenioso, y con un Ken Kaneki que parece estar empezando a acostumbrarse a su nueva vida, pese a las múltiples amenazas potenciales que existen, dejamos de lado la trama de las palomas y profundizamos en las consecuencias de lo acaecido en la entrega previa. Sin desvelar demasiado, basta decir que el distrito 20 donde hasta ahora sucede la mayoría de la historia está en el punto de mira a causa de los recientes sucesos ocurridos, por lo que los ghouls deberán mantener un perfil bajo y no llamar demasiado la atención.

En cuanto al primero de los dos apartados comentados, vemos cómo Hide, el mejor amigo de Kaneki, se empieza a interesar por los ghouls a raíz de la importancia en los medios de estos. En consecuencia, Kaneki se percatará de que, a pesar de ser su amigo, debe tener sumo cuidado al estar con él, puesto que de lo contrario podrían originarse graves resultados. Por su parte, también se nos muestra la vida académica de Touka Kirishima, la compañera ghoul de trabajo del protagonista, incluida su relación con su amiga Yoriko, una estudiante muy aficionada a la cocina que le origina grandes quebraderos de cabeza.
Otro de los rasgos también tratados, aunque de manera algo más superficial, es la profundización en ciertos personajes secundarios y de los enigmáticos otros distritos. Aunque es significativamente breve, esta parte es en la que el autor va desvelando pistas acerca de las futuras historias de ‘Tokyo Ghoul’. A saber, el día que Kaneki se convirtió en ghoul un individuo tuvo algo que ver, la existencia de un ghoul cíclope como leyenda urbana entre los ghouls…

Pero sin duda lo más destacado, tal como su apodo hace intuir, son sus gustos culinarios: lejos de tomarse la comida como un asunto de mera supervivencia, está obsesionado por gozar de nuevas experiencias alimentarias. Dichas experiencias llegan a la cúspide en los últimos compases de la entrega, donde Kaneki asiste a un macabro y morboso espectáculo, que nos muestra una faceta de los ghouls nunca antes vista.
Del dibujo hay poco a remarcar más allá de lo comentado en reseñas anteriores: Ishida cada vez está más habituado a ‘Tokyo Ghoul’ y dibuja con más soltura, lo que origina que sea muy hábil a la hora de plasmar las emociones de los personajes. En lo que a la edición se refiere, es calcada a la de volúmenes previos: 192 páginas recopilados en un tomo con precio de 8€ por parte de Norma Editorial. En suma, a pesar de no tener el ritmo trepidante de su entrega anterior, el autor sigue ofreciendo un trabajo más que notable.
Sui Ishida
Nacido el 28 de diciembre en la prefectura de Fukuoka, en Japón, en 2010 ganó la edición 113 del premio Grand Prix de la revista de manga Young Jump con un ‘oneshot’ o número único de ‘Tokyo Ghoul’. A raíz de esto, empezó a publicarla en la misma revista ya como serie regular a partir de septiembre de 2011. Durante la publicación de la misma, realizó un par de números únicos basados en el mismo universo, ‘Tokyo Ghoul Rize’ y ‘Tokyo Ghoul Jack’, así como un spinoff precuela de la serie original ‘Tokyo Ghoul: Jack’. Tras terminar la obra original, ‘Tokyo Ghoul’, cuya popularidad ha hecho que sea adaptada al anime, empezó a publicar la secuela, ‘Tokyo Ghoul: re’ a partir de septiembre de 2014.
[note] 
KANEKI DEBE ENFRENTARSE AL PEOR ENEMIGO DE TODOS: ¡OTRO GHOUL!
Tsukiyama, el ghoul gourmet, aparece en el Anteiku, cafetería frecuentada tanto por humanos como por ghouls. Las sospechas de Kaneki se reflejan en los ojos de Tsukiyama, quien ansía probar un sabor hasta ahora desconocido. [/note]



