Es posible que, a estas alturas, algún lector se sienta desubicado, ya que el Ka-Zar de Marvel que todos los seguidores de la Casa de las Ideas conocen no fue escrito ni por Bob Byrd ni por Ben Thompson. Además, su nombre es Kevin Plunder, es novio de la diablesa Shanna y padre de Matthew. Su fiel acompañante no es un león sino un tigre dientes de sable conocido como Zabú y su hábitat natural es una selva tropical de la Antártida llamada La Tierra Salvaje, un paraje en el que los animales prehistóricos nunca se extinguieron, en lugar del Congo. Todo esto es cierto, pero hay que continuar leyendo el artículo para saber cómo es que Marvel llegó a contar con dos personajes tocayos con pequeñas similitudes, aunque también con múltiples diferencias.
Muchos héroes de la Casa de las Ideas, sobre todo los pertenecientes a la franquicia mutante, han visitado La Tierra Salvaje en diferentes ocasiones, por lo que el protagonista de este artículo no ha tenido problemas para codearse con ellos, pese a la distancia que los separa. Sin embargo, a Ka-Zar todavía le faltaba el contar con una cabecera propia, aunque logró tener un serial que se extendió entre los número 1 y 20 de la colección Astonishing Tales (1970 – 1976). Posteriormente, aparecieron Ka-Zar (1970 – 1971) y Ka-Zar, Lord of the Hidden Jungle (1974 – 1977), las cuales no parecieron convencer a los lectores. Sin embargo la situación estaba a punto de cambiar.
En 1997 tuvo lugar el evento Heroes Reborn, que supuso la temporal desaparición de la plana mayor de los personajes protagonistas de la compañía. Estaba claro que Marvel necesitaba suplir dicha carencia, por lo que era el momento oportuno para que personajes de segunda fila saltaran a a primera división, tales como Masacre, Mercurio, Héroes de Alquiler, Alpha Flight y, por supuesto, Ka-Zar, que consiguió un gran equipo creativo, ya que Mark Waid y Andy Kubert habían trabajado juntos en el pasado y existía muy buena química entre ellos.
El pelo estilo Conan que el personaje había llevado hasta entonces fue modificado por Andy Kubert, que también optó por actualizar su vestimenta con unos vaqueros, bajo el taparrabos, y unas botas. No obstante, fueron las puestas en escena del dibujante lo que más ayudó a Ka-Zar a gozar de un mejor estatus entre los lectores, hasta el punto de convertir la cabecera en una colección de culto, que ayudó mucho a un género de cómic que no se encontraba en sus mejores momentos.
Pese a todo, el título perdió a esta gran pareja de artistas después de catorce entregas, en la que guionista y dibujante habían estado trabajando juntos de manera casi ininterrumpida, pero no por falta de interés de los lectores ni por problemas internos del equipo creativo, sino porque ambos fueron trasladados a la colección del Capitán América, ya que se suponía que su talento obtendría mayor reconocimiento en dicha cabecera. Aunque el editor Matt Idelson eligió a Christopher Priest y a Kenny Martinez como sustitutos de Mark Waid y Andy Kubert, la cosa no funcionó bien. En 1998, James Felder, intentó levantar el título a partir del número 18, pero la cabecera cerró en el 20.
Desde entonces, Ka-Zar y compañía han tenido que contentarse con su papel de estrellas invitadas en otras colecciones, aunque nunca se sabe si, en el futuro, hallarán un nuevo equipo creativo que le ayude a alcanzar la gloria pasada. Con tal objetivo en mente, aparecer en alguna serie o película del UCM tampoco le vendría nada mal, aunque no parece muy probable porque, hasta la fecha, nunca se ha comentado nada al respecto de buscar un actor para dar vida a Ka-Zar.