El anuncio no llega solo. Riot se ha aliado con UVS Games, un veterano del mundillo de los TCG con casi dos décadas de experiencia, y con Barrel Smash Studios para el diseño del juego. Con ellos pretenden garantizar que Riftbound no sea solo una moda pasajera, sino una experiencia de juego sólida, accesible y con proyección competitiva.
La idea es que Riftbound sea más que un producto de coleccionista: Riot quiere establecer una escena activa de juego organizado, con demos, torneos y eventos especiales tanto en sus propias ferias como en tiendas de juegos locales. Esto es algo que los fans de Runaterra llevaban años pidiendo, y que ahora, por fin, se materializa.
¿Por qué ahora? ¿Y por qué un TCG?
En los últimos años, Riot ha expandido el universo de League of Legends con proyectos como Arcane, Legends of Runeterra (su juego de cartas digital) y hasta juegos de mesa como Mechs vs Minions. El lanzamiento de Riftbound parece ser un paso más en la estrategia transmedia de la compañía, llevando sus IPs a nuevos formatos y públicos.
Además, con UVS Games como socio, es muy posible que veamos eventos clasificatorios, ranking oficial e incluso un sistema competitivo global, algo que podría situar a Riftbound como uno de los grandes nombres del sector junto a Magic, Yu-Gi-Oh! o Flesh and Blood.
Un tablero que huele a Grieta del Invocador
Riftbound no solo promete una experiencia para los fans del competitivo, sino también para los jugadores casuales que simplemente quieren ver a sus personajes favoritos en nuevas situaciones. Desde los hechizos de Janna hasta los puñetazos de Vi, las posibilidades de diseño de cartas son inmensas.